Alan Shorter – Orgasm (1968)
Alan Shorter – Orgasm
(1968)
Este es el primero de los dos álbumes del trompetista Alan
Shorter; en general, la música que ha quedado plasmada y se presenta aquí tiene
un despliegue de energía que no amaina en casi todos los temas, incluido el que
cierra y da título al disco. Alan es el hermano mayor del saxofonista tenor
Wayne Shorter (siempre ha habido resaltantes y fructíferas filiaciones de este
tipo en el mundo del jazz), con menos figuración que este último y una carrera
musical muy acotada; solo alcanzó a grabar este álbum y otro más llamado Tes
Esat (1971). Además de participar en la grabación de otros trabajos del
movimiento freejazzero, con algunos músicos de reconocida trayectoria y otros
de menor calibre, entre ellos su hermano Wayne, Archie Shepp, Marion Brown,
Alan Silva, Frank Wright.
Sobre este Orgasm del que vengo a hablar, debo decir que es
por lo menos inquietante. Todas las composiciones llevan el nombre del líder y
trompetista; en las referencias se dice que están inspiradas en la atmósfera de
películas de terror que fascinaban a Shorter. Todo lo que impulsa esto, da
fuerza, cuerpo y oscura vivacidad a la música; es la sección rítmica (bajo y
batería) que va marcando su presencia con personalidad en casi todo el álbum.
También están los fraseos e improvisaciones de los instrumentistas que figuran
al frente, todos a su turno: la trompeta a cargo de Alan haciendo exposición de
una melodía inicial y acompañada a ratos o dando paso al saxo del argentino
Leandro “Gato” Barbieri, este también llevando a cabo sus experimentos que van
de la sonoridad algo calma al descalabro.
La información contenida en el disco detalla que en los
tracks 1 y 6 participan, además de Alan Shoter como líder, Gato Barbieri al
saxo tenor, Charlie Haden al contrabajo y Muhammad Ali pegando en la batería.
Después, en los tracks restantes (2, 3, 4, 5), la formación de la sección
rítmica cambia a Reggie Johnson en contrabajo y Rashied Ali, hermano de
Muhammad, ejecutando batería y percusión. Otra buena familia con su nombre
consagrado a su instrumento y a la vivificante música.
Si ya tiene la intuición y oreja nutrida en la escucha
jazzística, eso puede ayudar para escuchar este disco de la mejor forma
posible, integralmente y dándole sus vueltas. A veces deja la sensación de
música incidental; eso se corresponde con lo dicho anteriormente sobre los
gustos cinéfilos de Alan Shorter. Invito a poner oído en "Rapids" e
imaginar alguna secuencia en ese sentido. De hecho, he encontrado partes de
películas subidas a YouTube con la escena silenciada y utilizando esta música;
no son precisamente películas de suspenso o terror, pero igual funciona en el
ritmo de la acción. Este álbum puede ser un buen comienzo para escuchar el free
jazz. El despliegue sonoro, sobre todo al comienzo de los temas, se presenta
más coherente que otros experimentos y arrebatos del jazz de vanguardia, esos
que siempre se citan y aparecen en las escuchas y referencias de los oyentes
más rebuscados.
https://youtube.com/playlist?list=PLekRDSR56NYXsjnEZbmKjgzABkaREJk4T&si=K79IRM4WRfvEJDyZ

Comentarios
Publicar un comentario