Dead Meadow, Peel Sessions, 2001



 

Inicialmente, poco me importan las letras cuando le entro a ciertas músicas; acérrimo fui al inglés y a las matemáticas; la mejor música estaba en inglés, las profesoras más bellas y sádicas eran las de matemáticas. La música fue siempre puramente su sonido y organización, que yo solamente he captado siempre de forma intuitiva; después, saber algo de las letras, los videoclips me aburrían. Lo más patético ha sido ver, por ejemplo, un grupo de borrachos casi llorando con una grabación de November Rain cuando todavía se veían videos en VHS. Una vez un tío nos dijo que, si no sabíamos lo que decían las canciones en inglés, nos podían estar agarrando a chuchás. Si se toma eso como una interpretación adelantada de lo que pasa ahora a nivel comunicacional, el tío es un genio; él mismo me aclaró un día que el caviar es el huevo de Centurión. Bueno, poco importan las letras en las canciones; pocas veces hago una segunda etapa de acercamiento y busco sus letras al español. Al principio, lo que cuenta es la efectividad de cómo hace entrada la música; si es rock, tiene que ser descollante en suciedad sonora, electricada y grasienta, impulsada y sostenida por la fuerza del bajo y la batería; la guitarra siempre vuela. Todo eso lo tiene esta grabación de principio a fin. Dead Meawdos es una banda estadounidense de fines de los 90, iniciando su vida años después de la despedida a una de las últimas vitalidades musicales; Kurt Cobain había muerto en el 94 y en todos los liceos había un sujeto, un weón vacío y carismático que se creía Kurt Cobain. Una cosa inquietante viene con el nombre de la banda, el cual en español es “pradera muerta”; suena algo así como la idea de paisaje que podría tener un jipi postapocalíptico. Bueno, esta producción es del año 2001, un año después de debutar con su primer álbum. Es parte del archivo de las legendarias sesiones radiales del locutor John Peel, transmitidas en vivo durante 37 años y realizadas en su programa de la BBC Radio 1. Tiene el detalle de ser la única sesión no grabada en la radio, siendo transmitida posteriormente, porque la banda no podía viajar a Inglaterra. Entonces la cosa de un principio parte bien, además disparando su afable retórica y presentando a la banda esta John Peel. En adelante y a excepción del penúltimo tema, una lánguida balada folk, el resto es solo fuerza de saturación descollante para el buen trance; el ánimo explosivo me evoca también a los MC5; no puedo decir más, lo importante es la música en crudo.


 

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